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Del 4 al 6 de diciembre. ERMITA DE SAN ROQUE Venta de entradas: Oficina de Turismo de Sigüenza
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/ 949347007 (para reservar las entradas) Más información:
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Sábado 4 de diciembre 19:00h Ran Blake & Dave Fabris (Estados Unidos) Ran Blake, piano Dave Fabris, guitarra 21:00h Hat (Cataluña) Jordi Matas, guitarra, voz Sergi Sirvent, piano, Fender Rhodes, trompeta, voz Marc Cuevas, contrabajo Oscar Domènech, batería Domingo, 5 de diciembre 19:00h Trío Antimanierista (Madrid) Nacho Sequí, trompeta, percusión, armónica y efectos Antonia Funes, violonchelo, carillón y efectos Víctor Sequí, batería y clarinete
21:00 The Thing (Suecia y Noruega) Mats Gustafsson, vientos y metales Ingebrigt Håker Flaten, bajo Paal Nilssen-Love, batería Lunes 6 de diciembre 19:00h Lok 03 (Alemania, Japón) Aki Takase, piano Alexander von Schlippenbach, piano Dj Illvibe, giradiscos
Platón al comienzo del libro VII de La República describió la situación del ser humano frente al conocimiento mediante una de sus más famosas narraciones simbólicas: La Alegoría de la Caverna. En ese relato un grupo de infortunados prisioneros viven encadenados a la pared de una oscura caverna que, privándolos de la luz del día, sólo les deja ver las sombras de los hombres libres que caminan fuera de ella. A medida que pasan los años los cautivos terminan creyendo que toda la realidad consiste en lo que ven reflejado en la tenebrosa pared de su caverna; hasta que un día uno de ellos logra liberarse y descubre con asombro las maravillas del mundo exterior. En el final de la metáfora imaginada por Platón el prisionero liberado regresa a la caverna para contarles a sus compañeros lo que vio e invitarlos a que rompan sus cadenas y salgan junto con él. Han pasado más de dos mil años desde que Platón pergeño este relato pero la situación no ha cambiado tanto como podría suponerse. Hoy lo que nos mantiene prisioneros no son cadenas sino la perversa lógica de las leyes de mercado, el consumismo banal, la entronización de lo material como bien supremo, el entretenimiento vulgar y la propaganda mediática. En tanto que lo que pretenden hacernos creer que es la realidad no son sombras proyectadas en la pared de una caverna sino imágenes que vemos a diario en pantallas de alta definición y que sólo buscan mantenernos sedados, sumisos, serviles y confortablemente adormecidos mientras otros deciden nuestro futuro. Nunca debemos olvidar que es más trascendente “ser” que “tener” y que para completar nuestro destino siempre será más importante soñar, imaginar y crear que comprar, poseer y acumular. Tal vez por eso el hombre haya elegido desde tiempos inmemoriales el camino del arte; no sólo para recordar, expresar y mantener esos valores esenciales del ser humano sino también para permitirnos pensar en nuevos mundos posibles. La respuesta del arte musical ante lo que nos mantiene cautivos en la oscuridad observando realidades aparentes, se manifiesta hoy en una explosión de creatividad como nunca antes experimentamos en la historia. En la actualidad músicos provenientes de distintas latitudes emparentados a formas asociadas al jazz, la música parcial o completamente improvisada y con una indeleble vocación por explorar territorios estéticos desconocidos; han venido, al igual que el prisionero liberado en la alegoría de Platón, para liberarnos de nuestras cadenas y guiarnos hacia la salida de la caverna que nos mantiene cautivos. El Sigüenza Jazz Festival al hacernos mirar la vida desde una perspectiva profundamente humana, también nos está ayudando a encontrar esa salida. El camino será arduo y difícil pero, por fortuna, no estamos solos. Sergio Piccirilli, corresponsal en Estados Unidos del magazine online www.elintruso.com |